Para todos aquellos que no me conocen (aunque pueden hacerlo sin problemas consultando mi otro Blog Lady Gin Tonic), me llamo Margarita Moreno, tengo 81 "añitos", y mi querido y siempre admirado público, me conoce como Lady Gin Tonic.
He pasado toda mi vida a caballo entre Londres y Madrid (me casé con un inglés porque no encontré un español que me aguantase, y me largué para aquellas tierras...), y ahora llevo más de cinco años instalada en Madrid para así poder estar cerquita de los míos (una panda de sobrinos y ahijados a los que adoro, pero a los que no ni pienso dejar ni un duro, por lo crueles que son conmigo al no dejarme comer chocolate...)
Lo de Lady Gin Tonic, yo preferiría y así lo he manifestado en numerosas ocasiones ser conocida como Lady Nutella, viene de la costumbre que teníamos mi marido y yo de tomarnos un Gin Tonic por las tardes, a los "impresentables" de mis sobrinos la "historieta" les hacia mucha gracia, comenzaron a llamarme así, y con Lady Gin Tonic me quedé, véase, el "mote", poco o nada tiene que ver con la manía que le ha entrado últimamente a la humanidad de "aliñar" la Ginebra con ingredientes más propios de las ensaladas.
Resumiendo, que si alguien se pregunta ¿Quién es Lady Gin Tonic? Lady Gin Tonic, c´est moi...
Pero, y este "invento" de "El Diario de Lady Gin " ¿de qué va? ¿qué golpe tan malo se ha dado "esta" en la cabeza para "montarse" otro Blog?
Bien, pues sí, el golpe que me di en la cabeza con la caldera fue morrocotudo, y aquí estoy, con otro Blog, mas que sobre mis espaldas, sobre mi conciencia...
El origen de la "movida", está en un artículo que leí el otro día en El País, y en el que el "exresponsable de envejecimiento de la OMS", un "jovenzuelo" de 67 años, se refería a sí mismo y los mayores que no hemos parado y que no tenemos intención de hacerlo, como "gerontolescentes" (por lo de la similitud del término con el de "adolescentes")
De primeras, reconozco que me hizo muchísima gracia, y me la hizo, porque la verdad, alguna que otra trastada de adolescente, sí que cometo, y también me la hizo, porque no me paré a pensarlo...
¿Un adolescente de 65 o más...?
¿Un adolescente de 65 o más...?
A los 14 años, en plena adolescencia, se es joven, se está lleno de energía, vitalidad, granos y sí... de una "terrible angustia existencial" que hace que no sólo el Universo esté constantemente conspirando en nuestra contra, sino que lo consiga.
La adolescencia es una época cruel y despiadada, por la que no sólo pasamos todos, sino que tendemos a pasar más de una vez cuando nos enfrentamos a ella metiéndonos en la piel de nuestros hijos, sobrinos, nietos, vecinita de abajo etc.,
La adolescencia no sólo representa la puerta de acceso a la madurez, sino que se convierte en la puerta de entrada de todos y cada uno de los traumas que nos acompañarán hasta el fin de nuestros días...
La adolescencia no es sólo una de las etapas más duras por las que pasa el ser humano, sino que además ¡¡pica!!, y sinceramente, que a mi, este jovenzuelo de 67, por mucha OMS de la que venga o a la que vaya, me llame "gerontolescente", pues va a ser que no...
En mi caso, a los 14, pegué un estirón que consiguió que le sacase una cabeza al bueno de mi padre, me llené de granos, me creció una teta sí, y la otra no (luego se igualaron pero tardaron ni se sabe en hacerlo...), me enamoré perdidamente del aspirante a cura de la Iglesia de Garganta de los Montes (pueblo de la sierra de Madrid en el que veraneaba), y no contenta con lo de la altura, los granos, y la teta... comencé a experimentar con el Fino la Ina y las Hogazas de Pan, y a punto estuvieron de mandarme con mi tía Rosa la de Holanda para que me rehabilitase (que exageración por Dios...).
¿Gerontolescente? Pues eso la verdad, lo serás tú...
Yo soy una mujer mayor tirando a vieja (que no pelleja, que mi pasta en Rosa Mosqueta me cuesta el minimizar la fuerza de la gravedad sobre mi epidermis...) que no sólo está llena de inquietudes y ganas de vivir, sino que hace mucho que dejó atrás los granos, las angustias existenciales y los picores...
Soy una mujer mayor tirando a vieja, que se divierte cada día más, y que sí lo hace, es porque ha aprendido que cada día que pasa, es una sorpresa, un tesoro, un alegría...
Soy una mujer mayor tirando a vieja, a la que no le apetece lo más mínimo que la comparen con una adolescente, entre otras cosas, porque no le apetece acabar castigada cada dos por tres.
Soy una mujer mayor tirando a vieja, que, para demostrar que sigue siendo una persona totalmente válida, no necesita, ni disfrazarse de jovencita, ni comenzar a tocar el Banjo en un grupo de jubilados (que a mi esto me lo han propuesto por lo de que toco la bandurria, en serio, toco la bandurria porque fui tuna...)
Sólo hay una cosa (porque lo de ligarme al cura de Garganta de los Montes ya se me pasó hace tiempo...), por la que me gustaría regresar a mi adolescencia.
A los 14 años, y cuando me ocurrió lo de la teta... comencé a escribir un Diario.
No era un diario rosa o ñoño, no, era una libreta que me trajo mi madre de la repostería en la que trabajaba, y en la que yo comencé a escribir todo lo que sentía, todo lo que hacía, lo mucho que odiaba a mi hermana y a mis padres, lo muchísimo que quería al cura, y lo segurísima que estaba de terminar siendo cantante (que cuando yo digo que la adolescencia es lo peor, lo digo con pleno conocimiento de causa)
Lo escribía por las noches, y como en las películas, a la luz de una vela y cuando todos dormían (peliculera desde que nací que le vamos a hacer...).
Garganta de los Montes 23 de Junio de 1948
Querido Diario:
Hoy, aunque no es domingo, me he pasado por la Iglesia para ver si le veía, y sí, allí estaba, tan guapo, tan sonriente, tan místico...
Se que es un error, se que no debo entrometerme en el camino de Dios, pero, que si de verdad me estoy entrometiendo, que venga y que me lo diga a la cara...
Mauricio es el hombre más guapo de la tierra, y cuando nos casemos...
Y así...
Un diario, sí, por qué no, el Diario de una "no" gerontolescente, el diario de una mujer vieja y nada pelleja, que aunque siga compartiendo a través de su otro Blog sus historietas o reflexiones más extensas, aproveche este para compartir con todos su día a día, sus pequeñas cosas, la realidad de una mujer mayor tirando a vieja, que no ve necesario comportarse como una adolescente para obtener el máximo rendimiento de estos últimos años, que por qué no, pueden llegar a ser, sino los mejores, sí los más completos...
Madrid 23 de Junio de 2013
Querido Diario:
Han pasado casi setenta años, y mira tú por dónde, ni me casé con Mauricio, ni terminé siendo cantante, pero adivina, conocí al hombre más maravilloso de la tierra, me casé con él, me fui a vivir a Londres, puse unas cuantas "tiendecitas", y fíjate, cantante no, pero ahora, metida a "escritora" que estoy, y como siempre, en la mejor de las compañías, la de mi familia, la de mis amigos, y la de todos aquellos que no sólo me leen, sino que hacen que cada día sienta su cariño y su proximidad a través de sus comentarios...
Querido Diario, arrancamos con esta aventura, por cierto, mañana me voy de excursión a la piscina con Lourdes y Marutxa, ya te contaré...
Lady Gin Tonic
Me dejas con la boca abierta, Margarita, con tu genial biografía y tus comentarios sobre los gerontolescentes. Leyendo tu otro blog te echaba bastantes años menos. Fijate mis estereotipos: que alguien con 80 no escribe un blog o está en internet. Eres un ejemplo a seguir para mí y cuando crezca quiero ser como tú (y tomarme un Gin Tonic cada noche)
ResponderEliminarGracias, gracias y mil millones de gracias por echarme menos años...
EliminarEs normal que aún cueste ver a las personas de mi quinta metidas en estos berenjenales, pero es cuestión de acostumbrarse. A fin de cuentas, fuimos la generación que empezó a liarla en los 70
Muchas gracias por tu comentario.
Un abrazo muy fuerte.